Dos clínicas
Uno de los retos mas grandes a los que nos enfrentamos los emigrantes es el de tratar de explicar a nuestros nuevos vecinos la realidad de nuestro país de origen...
Nuestra forma de comer, nuestras palabras particulares, nuestra música, nuestros hábitos diarios... Todos los que decidimos habitar un país distinto al que hemos nacido nos encontramos con el mismo desafío...
Pero los argentinos... los argentinos tenemos uno particular, gigante, casi les diría imposible: Maradona.
Nadie se puede imaginar lo difícil que es intentar explicar a un español (imagino que pasara lo mismo con el resto de las nacionalidades) tres cosas básicas, sencillas:
Pero... Gracias a Dios, he encontrado un buen ejemplo para intentar explicar la situación.
Casualmente, cuando el Diez esta internado en una clínica en Buenos Aires, los focos de las cámaras de la prensa rosa (y no tanto) española se centran también en una clínica, pero en Madrid. Según parece, faltan horas para que SMR la princesa de Asturias de a luz a su segunda hija. Una vez que nazca la nueva infanta, algunos españoles/as (que no todos) irán hasta la puerta del nosocomio (que palabrita, no?) a llevarle regalos. Regalos a alguien que lo tiene todo... No es muy lógico, no?
Y ahi, casi por arte de magia, la cosa cambia: los que generalizaban (todos los argentinos adoráis a Maradona, todos los argentinos son gilipollas, todos los argentinos perdonáis a Maradona... porque lo vi en la tele), son los mismos que singularizan. Lo que aparece en la tele son algunos españoles y tampoco es para tanto...
Eso si... también entienden, gracias a este ejemplo, que no todos aceptamos que un drogadicto sea un ejemplo para nuestros hijos. Algunos argentinos (la gran mayoría) todavía sabemos la diferencia que marca los limites de un campo de juego.
Ahora solo me queda explicarles que Maradona no es el mejor jugador de la historia del fútbol gracias a la cocaína. Que la droga nada tiene que ver con el don de danzar en una cancha de fútbol, llevando un balón atado a la zurda. Pero esas son palabras mayores... Casi que no me animo...
Nuestra forma de comer, nuestras palabras particulares, nuestra música, nuestros hábitos diarios... Todos los que decidimos habitar un país distinto al que hemos nacido nos encontramos con el mismo desafío...
Pero los argentinos... los argentinos tenemos uno particular, gigante, casi les diría imposible: Maradona.
Nadie se puede imaginar lo difícil que es intentar explicar a un español (imagino que pasara lo mismo con el resto de las nacionalidades) tres cosas básicas, sencillas:
- La iglesia maradoniana es mas un chiste que una religión, cosa de cuatro colgados que se inventaron una forma fácil de salir en las teles de todo el mundo;
- Esa supuesta iglesia no tiene nada que ver con las demostraciones reales de cariño de la gente que se pueden ver estos días en todos medios; y
- No todos los argentinos le perdonamos todo a Maradona. Hay muchos que lo admiramos como jugador (el mejor de la historia del fútbol, sin duda), pero no compartimos el resto de su personalidad.
Pero... Gracias a Dios, he encontrado un buen ejemplo para intentar explicar la situación.
Casualmente, cuando el Diez esta internado en una clínica en Buenos Aires, los focos de las cámaras de la prensa rosa (y no tanto) española se centran también en una clínica, pero en Madrid. Según parece, faltan horas para que SMR la princesa de Asturias de a luz a su segunda hija. Una vez que nazca la nueva infanta, algunos españoles/as (que no todos) irán hasta la puerta del nosocomio (que palabrita, no?) a llevarle regalos. Regalos a alguien que lo tiene todo... No es muy lógico, no?
Y ahi, casi por arte de magia, la cosa cambia: los que generalizaban (todos los argentinos adoráis a Maradona, todos los argentinos son gilipollas, todos los argentinos perdonáis a Maradona... porque lo vi en la tele), son los mismos que singularizan. Lo que aparece en la tele son algunos españoles y tampoco es para tanto...
Eso si... también entienden, gracias a este ejemplo, que no todos aceptamos que un drogadicto sea un ejemplo para nuestros hijos. Algunos argentinos (la gran mayoría) todavía sabemos la diferencia que marca los limites de un campo de juego.
Ahora solo me queda explicarles que Maradona no es el mejor jugador de la historia del fútbol gracias a la cocaína. Que la droga nada tiene que ver con el don de danzar en una cancha de fútbol, llevando un balón atado a la zurda. Pero esas son palabras mayores... Casi que no me animo...
Etiquetas: filosofía barata



1. No estoy de acuerdo en que Maradona es el mejor jugador de la historia.
2. Estoy de acuerdo en todo lo demás. Ya me quedó claro lo de la iglesia y tal y tal.
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Mara Jade |
28/4/07 10:05
Me queda una menos para convencer !!!
Que alegría!!!
En cuanto al punto 1, acepto tu opinion como creo que tu aceptas la mía. No podremos convencer al otro de lo contrario (cosas que tienen las opiniones, vio?), asi que evitare intentarlo (como espero que eviten el resto de los amados lectores)...
Posted by
Javier de Martino |
28/4/07 10:40
No intento convencer a nadie, sólo doy a conocer mi punto de vista. Cuando encuentre razones que me indiquen que debería cambiar de opinión... también lo daré a conocer.
:-)
Posted by
Mara Jade |
28/4/07 12:43
Hay dos cosas que no soporto: una, a los intolerantes y otra, A LOS QUE DICEN QUE DIEGO NO ES EL MEJOR JUGADOR DE LA HISTORIAAAAAAAAAA!!!!!!!!!!!!!!!
;O)
;O)
;O)
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Juny |
28/4/07 20:37
Jajaja vale, vale, qué manera más sutil de decir las cosas tienes Juny. Pero aún así, sigo opinando lo mismo :-P
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Mara Jade |
28/4/07 21:00