Les puedo asegurar que es muy difícil ver la final de la Copa Davis en campo enemigo...
Imaginarme esa Mar del Plata primaveral (dentro de todo lo primaveral que puede ser Mar del Plata en Noviembre), el Polideportivo engalanado para la ocasión... Y yo acá, a mas de 10K kilómetros, viéndolo por la tele...
Para quien no lo sepa, la Copa Davis es un trofeo muy deseado en Argentina. Desde la época de Vilas y Clerc, aquellas gloriosas tardes de tenis en el Buenos Aires Lawn Tennis están grabadas a fuego en la mente de muchos de mi generación...
Así que aquí estamos, pegado a la tele, gritando como un poseso cada punto... Como si estuviese allá...
PS: No me pregunten como, pero estoy leyendo algunas opiniones mías en otros blogs y en otros tiempos... Muchas veces me sorprendo de mi mismo, y de la forma en que escribo lo que siento y lo que creo...
Etiquetas: Argentina, vida diaria