Paso hace mucho tiempo. Tanto que casi me había olvidado. Pero, como todo, estaba allí, agazapado en una esquina de la mente, esperando alguna señal para salir a saludar...
Hoy, como cada tarde, me ponía al día con los blogs que leo habitualmente. Gracias a Dios, Orsai tenia un nuevo post:
Casciari responde a sus lectores... Y allí estaba la señal:
085: Cuando te fuiste, ¿pensabas que ya no volvías o que era por un ratito o no tenías la más puta idea?
Tenía un pasaje de regreso a los veinte días. Y decidí quedarme para siempre, la tarde anterior a ese 22 de enero. A la hora que salía mi avión (ya sin mí) estaba caminando por la calle Travessera y se me puso la piel de gallina.
Todavía recuerdo ese momento en mi propia vida. Era un día indeterminado del año 2000 (ya conocen lo frágil de mi memoria). Tenia una nueva ex-novia, un trabajo absolutamente precario, y poco mas... Había sacado un billete de ida y vuelta, y la fecha de la vuelta se acercaba. A pesar de mi determinación a quedarme, ver que se acercaba el punto de no retorno me ponía un poco nervioso...
Hasta que tome la determinación de quemar las naves...
A partir de ahí, la sensación de "salto al vacío" se hizo palpable... Era una mezcla vértigo y de responsabilidad. El saber que esa pequeña decisión va a afectar el resto de tu vida...
Hasta el día de hoy, pensaba que era algo que solo había sentido yo... Que iluso...
Etiquetas: filosofía barata