Doble rasero...
El miedo no es tonto, y la vaga posibilidad de perder algo de esta "sociedad de la abundancia" aterra. Hay que cerrar las puertas a los inmigrantes, y cualquier método vale. Hasta los mas absurdos...
En Bruselas, sede del gobierno de la Comunidad Europea, se esta diseñando la futura política de inmigración en la Unión. Por ello, el presidente francés Sarkozy saca de la galera un viejo sueño de la derecha: el contrato de integración para los inmigrantes. Este contrato aseguraria que los recién llegados deberían, entre otras cosas, aprender el idioma del país. Además, tendrían que comprometerse con los valores nacionales del país en el que viven...
En la teoría, suena altamente discriminatorio. En la practica, la cosa se pone mucho peor...
Al inmigrante africano, que se baja de una patera, probablemente se le exigirá atenerse a ese contrato. Deberá abandonar sus costumbres y su idioma para vivir en un país determinado, donde sera mirado con recelo, "culpable" de todos los males...
Al inmigrante de la Europa del Norte, que se baja de un avión, probablemente... no se le exigirá nada. Mantendrá sus costumbres e idioma, y se lo recibirá con los brazos abiertos, como a un "salvador"...
La Igualdad proclamada por la Revolución Francesa mira para otro lado... La Fraternidad, brilla por su ausencia...
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